Su nota de suicidio parecía un cálculo infinitesimal.
Era un restaurante a las afueras de Roma, cerca del mar. De hecho, tan cerca del mar que la terraza estaba cubierta por un plástico semitransparente para proteger a la comida y a los comensales de la posible entrada de arena de playa. La vista desde dentro era escalofriante: el Mediterráneo en un día nublado de febrero, una playa de arena sucia con restos de basura sin recoger, un restaurante solitario y el sonido de las olas cada vez más a lo lejos. El plástico semitransparente sólo servía para reforzar aún más la sensación postapocalíptica.
INGREDIENTES PARA CINCO PERSONAS:
- 500 gramas de spaghetti
- 1 kilo de almejas
- 0'75 litros de aceite de oliva
- 3 dientes de ajo
- 1 ramito de perejil
- Sal y pimienta
Una manera como otra cualquiera de empezar. Crímenes de la España profunda que, periódicamente, nos recuerdan lo que en el fondo seguimos siendo. Una de las muchas noticias que configuran lo que, oficialmente, ha sido el día de hoy.
Extraoficialmente, ha sido una bebida energética en la taza que ella me regaló, un buen puñado de esquemas ininteligibles con ramificaciones infinitas y una sombra amenazante en el horizonte. Los días de locura mental transitoria siempre han sido perfectos para iniciar algo. Así que inicio esto.
Por supuesto, hoy, como ayer y mañana, también ha sido una canción de Spoon.